- Pensada para la rehabilitación de cubiertas y fachadas, la tecnología del escudo térmico permite reducir hasta 20 °C la temperatura exterior y hasta 15 °C en el interior del inmueble.
- Una opción innovadora para mejorar el confort térmico sin obras, especialmente relevante en un contexto de olas de calor cada vez más frecuentes.
- Una respuesta eficaz frente al calor extremo, clave tras el junio más caluroso jamás registrado en España, con temperaturas récord de hasta 46 °C.
Con temperaturas récord y un parque de viviendas cada vez más tensionado por la demanda energética, Fischer presenta una nueva solución técnica de aislamiento térmico diseñada para actuar directamente sobre cubiertas y fachadas, sin necesidad de realizar obras ni intervenciones estructurales.
Este fenómeno se enmarca en un contexto climático cada vez más extremo: junio de 2025 ha sido el mes más caluroso jamás registrado en España, con temperaturas que alcanzaron los 46 °C en El Granado (Huelva), según datos de la AEMET. Un hito que subraya la urgencia de implementar soluciones eficaces y sostenibles para mitigar el impacto del calor en edificios y viviendas.
La tecnología del escudo térmico, de origen aeroespacial, se basa en una membrana líquida de altas prestaciones que se aplica de forma superficial, creando una barrera pasiva capaz de reducir hasta 20 °C la temperatura exterior y hasta 15 °C en el interior del edificio, mejorando de forma inmediata el confort térmico y reduciendo el consumo energético.
Un sistema alternativo procedente de Japón
Ante este panorama, y frente a la falta de soluciones que no impliquen un coste elevado u obras, Fischer propone un sistema alternativo para proteger los hogares frente a las olas de calor gracias a su escudo térmico. Una solución que permite intervenir de forma rápida y eficaz en las cubiertas o fachadas, uno de los puntos más críticos de acumulación de calor en verano.
La exploración espacial ha obligado históricamente a desarrollar soluciones técnicas frente a condiciones extremas. Uno de los principales retos ha sido la oscilación térmica que sufren los satélites, con temperaturas que pueden pasar de 120 °C a -160 °C en cuestión de minutos. En respuesta a esta necesidad, en Japón se diseñó un recubrimiento cerámico que ayudaba a reducir el impacto de estos contrastes y proteger la integridad de los equipos en órbita.
Con el tiempo, esta tecnología ha empezado a aplicarse en otros contextos, como la arquitectura y la construcción. En situaciones de calor extremo, similares a las que ya se registran en muchas ciudades durante el verano, este tipo de recubrimiento puede contribuir a reducir la acumulación de calor en superficies expuestas como cubiertas o fachadas. Su aplicación no requiere obras ni intervenciones complejas y ha sido empleado en distintos entornos urbanos como medida pasiva de control térmico.
Una tecnología de origen aeroespacial al servicio de los hogares
El Escudo Térmico Total es una membrana única en su categoría con tecnología de alto vacío de micro cerámicas y dióxido de titanio (TiO₂) nanoestructurado, desarrollada a partir de tecnología aeroespacial japonesa (JAXA), que permite reducir hasta 20 °C la temperatura en cubiertas y fachadas y hasta 15 °C en el interior de la vivienda.
Este triple escudo físico actúa mediante tres mecanismos combinados: reflexión de la radiación solar (86,2 %), emisión del calor residual (94,6 %) y aislamiento por baja conductividad térmica, alcanzando una transmitancia equivalente inferior a 0,3 W/m²·K.
Gracias a su capacidad de liberar iones negativos, contribuye también a mejorar la calidad del aire interior y a generar una sensación de bienestar, ayudando a neutralizar bacterias, mohos y olores.
Alta demanda energética y edificación obsoleta
En España, el 90 % de las viviendas se han construido antes de la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación, y el 83 % presenta una calificación energética baja, entre “E” y “F”. A esto se suma que hasta un 30 % de las pérdidas térmicas de los edificios se producen a través de la cubierta, una zona crítica durante los meses de calor extremo.
“En España nos encontramos en una situación límite, con viviendas y negocios mal preparados para soportar olas de calor cada vez más frecuentes. No solo muchos ciudadanos, sino también pequeños comercios y espacios laborales, ven comprometido su bienestar y productividad ante temperaturas extremas. El hogar y el lugar de trabajo deberían ser espacios de confort y protección, pero las soluciones existentes para climatización o aislamiento suelen ser costosas o inaccesibles para gran parte de la población. En este contexto, innovadoras tecnologías cobran sentido: democratizar el acceso a soluciones efectivas y sostenibles es clave para construir entornos resilientes al cambio climático”, asegura Lidia Asensi, Directora Digital de fischer Ibérica.