Saltar al contenido

El boom del fitness pone el foco en un elemento clave: el pavimento

El sector de fitness sigue creciendo en España y podría sumar más de 900 nuevos gimnasios en los próximos años. Una oportunidad importante de negocio, pero también un reto: que esos centros sean rentables desde el primer día.

En este contexto, empieza a ganar importancia decisiones que muchas veces pasan desapercibidas como, por ejemplo, el pavimento.

En un gimnasio, el suelo trabaja tanto como cualquier otro elemento. Soporta impactos, maquinaria pesada, humedad y limpieza constante. Cuando no está bien elegido, aparecen problemas como fisuras, zonas resbaladizas o desgaste rápido. Y esto se traduce en más mantenimiento, más costes y, en algunos casos, paradas para reparar.

Y aquí está el problema; cada vez que una zona se cierra, se pierde actividad. Por eso, cada vez más operadores miran el pavimento con otros ojos. No se trata solo del precio, sino de elegir una solución que aguante el uso real y evite el problema a medio plazo.

Además, no todas las zonas del gimnasio necesitan lo mismo. Las salas de peso requieren resistencia a impactos, las zonas de entrenamiento superficies antideslizantes y fáciles de limpiar, y en vestuarios o spa, la prioridad es la humedad.

Según Molins, tomar esta decisión desde el inicio del proyecto permite reducir incidencias, evitar reparaciones y alargar la vida útil del espacio.

Etiquetas: