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Montó lanza dos puentes de unión para evitar fallos de adherencia en obra

La adherencia es uno de los puntos críticos en obra, especialmente en trabajos donde se combinan distintos materiales o se actúa sobre soportes ya existentes. Una elección incorrecta del sistema puede provocar desprendimientos, falta de agarre o acabados poco duraderos.

Para dar respuesta a esta problemática, Pinturas Montó ha ampliado su gama con dos nuevos puentes de unión: TACK y GRIP, soluciones diseñadas para adaptarse a distintos tipos de soporte y mejorar la fiabilidad del resultado final.

Ambos productos son imprimaciones adherentes al agua, compatibles con morteros de cal, cemento y yeso, y pensados para facilitar el trabajo en obra. La diferencia entre ellos radica en el tipo de superficie sobre la que se aplican y en su comportamiento.

TACK está orientado a soportes absorbentes, como superficies porosas en paredes y techos. Su formulación permite mantener una pegajosidad activa durante más tiempo, lo que favorece un mejor anclaje del mortero sobre el soporte existente.

GRIP está diseñado para superficies lisas o no absorbentes, como cerámica o mármol, donde la adherencia suele ser más compleja. Genera una capa rugosa que mejora el agarre del nuevo material, pudiendo aplicarse tanto en paredes como en suelos.

Este enfoque permite al profesional elegir la solución más adecuada, evitando errores habituales y garantizando una mayor durabilidad en el acabado.

Montó refuerza así su apuesta por desarrollar soluciones específicas que respondan a exigencias reales de obra, donde cada superficie requiere un tratamiento adecuado para asegurar un resultado fiable.